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sábado, 8 de junio de 2013

Cambiantes (Capítulo 12)

-Algunas personas creen en él.-Respondió.
-¿Y tú?¿Crees en Dios?-Preguntó de nuevo.
-La gente cree que Dios es nuestro padre.Pero un padre jamás se olvida de sus hijos, y si se ha olvidado, es que no es un Dios.-Contestó.
Rose quiso decirle algo para romper aquel incómodo silencio que se había quedado flotando en el aire.
-¿Qué es La Sombra?-Preguntó la pelirroja, cambiando de tema.
ose negó con la cabeza y se fue, dejándola un vez más sola.
Parecía que todo el mundo tenía miedo de eso; evitaban hablar del tema cuando lo preguntaba, o simplemente hacían como que no la habían oído hablar.
La muchacha decidió buscar a Caleb,después de lo que Rose le había dicho sentía la necesidad de disculparse con él. Se paró en la tercera planta dónde había una inmensa puerta de madera de doble hoja llena de relieves que representaban a ángeles y a demonios luchando entre ellos. -¿Cómo no la he visto antes?- pensó. La chica empujó la pesada puerta y esta se abrió con un leve chirrido.
La sala era realmente grande.La chica calculó que debía medir sobre veinte metros de largo y quince de ancho. Las estanterías llegaban hasta el techo y apoyadas sobre algunas de ellas, había unas escaleras.Además de estanterías llenas de polvorientos libros, también había mesas y sillas a disposición de los lectores y una gran chimenea rodeada de butacones aterciopelados.
Los libros estaban perfectamente clasificados en cada estante con una etiqueta con el nombre de su contenido.``Ciencias, Literatura, Astrología, Historia...´´ La chica no buscaba nada en concreto pero quizás en alguno de esos libros hubiese algo escrito sobre La Sombra  empezó a recorrer la estancia leyendo los cartelitos de cada estantería. Al final de la habitación había un cartel con el nombre de Arhtros. Comenzó a pasar el dedo sobre el lomo de los libros para leer sus títulos. ``Magia Negra, Dolontes, Hadas El Inicio, Cambiantes...´´ El dedo de Abi volvió inconscientemente al libro forrado en piel con el título de ``Cambiantes´´ gravado con letras doradas en su lomo. La chica lo cogió con sumo cuidado y sopló sobre él, una pequeña nube de polvo se quedó flotando en el aire.Lo abrió.
´´Los cambiantes son niños que fueron alterados genéticamente cuando aún estaban en el vientre de sus madres. 
Para que un niño tenga los poderes de un cambiantes su madre debe de someterse a conjuros de Magia Negra, y los sacrificios que ellos implican. Tales como derramamiento de sangre, entre otros.
Los cambiantes están considerados seres potencialmente peligrosos; por lo que su creación implica y sus futuros actos que pondrán en peligro la vida de los ciudadanos y de su propia familia. Su creación es totalmente ilegal al ser criaturas antinaturales. Además son incapaces de desarrollar la magia por su inestabilidad corpórea.
Para liberar a un cambiante de sus continuos cambios se debe eliminar los conjuros de Magia Negra practicándole un exorcismo antes de que lleguen a la adolescencia y comiencen a cambiar, a partir de esta edad, la única manera de eliminar la Magia Negra es mediante la muerte...´´
De repente, alguien le arrebató el libro de las manos y lo cerró de golpe provocando que más volutas de polvo se quedasen en una nube suspendida en el aire.
Abi estaba a punto de protestar, pero mantuvo la boca cerrada al toparse con los ojos grises de un muchacho.Era Ventua.
-¿Qué se supone que haces aquí, niña?-Preguntó mientras se inclinaba hacia ella.-Esta es mi biblioteca y que yo sepa te he invitado a pasar.
Abi le miró fijamente: Llevaba el pelo revuelto, al igual que Caleb, pero el suyo era de un color negro azabache.Sus ojos grises mostraban el desprecio que el muchacho sentía hacia ella. Llevaba una gabardina negra abotonada y en el cuello lucía un pañuelo gris, a juego con sus ojos y sus manos estaban cubiertas por unos guantes negros.También usaba unas botas como las de Caleb.
-No me has oído ¿o qué? Te he preguntado que qué hacías husmeando por aquí.-Siseó.
-Solo quería saber que es La Sombra. Respondió retándole con la mirada. Abi notó un atisbo de sorpresa en los ojos del muchacho, pero enseguida recobró la compostura y contraatacó.
-No creo que los libros te sirvan de mucho porque al parecer no leíste que aquí pone ``Cambiantes´´.-Dijo señalando el título del libro.
Abi le sostuvo la mirada, no estaba dispuesta a dejarse intimidar.
-Ventua ¿no?-Preguntó-Sí, creo que alguien me mencionó en algún momento que era mejor no hablar contigo.
-Niña, te lo dejaré muy claro.En esta biblioteca solo hay dos reglas: No molestar al encargado y no entrar si nadie te ha invitado.
-Vaya, no sabía que necesitaba un pase VIP, nadie me lo había mencionado.-Dijo sarcásticamente.
-Que hayas llegado hoy y que seas una Grunklee no quiere decir que seas bienvenida.
Abi le miró por última vez a los ojos, el muchacho esbozó una media sonrisa y Abi se dio la vuelta y caminó hacia el pasillo; notaba la mirada de Ventua clavada en su nuca.
Al salir cerró la puerta con un golpe seco y recorrió el pasillo sumida en sus pensamientos. No hizo falta que caminase mucho para encontrase con Caleb. Él la miró, no fue nada más que una mirada, pero en ella había una carga de dolor y tal vez...¿desilusión? la chica no estaba segura pero el sentimiento de culpabilidad volvió a aflorar en ella.
-Caleb...-El chico se giró y la miró a los ojos.-lo siento.-Murmuro la chica. El chico abrió más sus elécticos ojos, el chico se dio la vuelta para seguir su camino pero Abi le cogió del brazo e hizo que se girase.-¿Qué es La Sombra?-Preguntó.
-La Sombra es ``la mala de la película´´.-Explicó.-El muchacho echo a andar y Abi le siguió para oír su explicación.-La Sombra existe desde que se produjo La División.-Abi escuchaba atentamente.-Es un espíritu maligno, esta relacionado con los Dolontes, en cierta manera, puede usarlos como si fueran una especie de ejército cuando tiene suficiente energía; y puede adaptar cualquier forma, desde una humana, animal o una nube de azufre.-Explicó.
-¿Azufre, una nube de azufre?-Preguntó.
-En el año 212 hubo un ataque en el que La Sombra apareció en forma de una nube de azufre y arrasó con todo. Cada cien años puede renovar sus fuerzas y atacar.
-Pero¿cual es su objetivo?-Caleb abrió la puerta de su habitación y la invito a pasar.Ambos tomaron asiento en la cama. Su habitación tenía las paredes pintadas de azul y estaba escasamente decorada, tan solo unos mapas de Arthros colgaban de la pared, un escritorio con su silla, la cama, la mesilla de noche y un  armario.
-No tiene ningún objetivo, es deseo de matar.
-¿Qué sentido tiene eso?-Preguntó la chica, confusa.
-Ese es el problema, no importa destruir, ni matar; arrasa con todo.Hay la creencia de que La Sombra ya existía, en otro mundo, en otra dimensión y que la destruyó.
-¿Qué dimensión?
-No lo sé.
-A ver, digamos que La Sombra es el mal.¿Cómo hacéis para mantenerla a raya?
-Tenemos construida una barrera mágica alrededor de todo Arthros. Pero necesita mucho poder mágico; y aunque la mayor parte de los seres que pueden hacer magia concentra mucha en ella, La Cúpula es demasiado grande y cada vez hay menos magia; además cuando La Sombra consigue más poder puede tirarla y arrasar con todo de nuevo.
Abi escuchaba atentamente la explicación de Caleb, pero todo aquello seguía pareciéndole irreal.
-¿Y los Guardianes no podéis hacer nada para evitarlo?-Preguntó la muchacha.
-Cuando La Sombra se hace más fuerte el número de Dolontes se incrementa y se vuelven más feroces; atacan en grupos y arrasan con todo. Nosotros intentamos proteger a la gente, pero cuando son muchos es muy difícil.
-¿La Sombra aparece exactamente cada cien años?-Preguntó la chica.
-Hasta ahora sí, pero esta vez parece que se está adelantando; faltan treinta años para que cobrase más fuerza.-Abi tragó saliva.
-¿No podéis matarla?
-¿A La Sombra?-Preguntó sarcástico, pero al ver el asentimiento de Abi suspiró.-Ojalá fuese tan fácil, pero se regenera, es un demonio.
-¿También existen los ángeles?
Caleb clavó su mirada en la de Abi y esbozó una media sonrisa.
-No creo que haya de eso; las leyendas decían que antes de La División sí que había, pero tras ella abandonaron ambos mundos dejando a los hombres ``desnudos antes el peligro´´.
-Eso último ha sonado muy poético.-Comentó.
-Es un pequeño fragmento del Inicio; es el primer libro que se escribió, es algo así como nuestra Biblia.
En la cabeza de Abi empezaron a pasar imágenes de los libros de la biblioteca, la imagen de un libro forrado en cuero con letras en color negro ocupo su mente.
Caleb se levantó y fue hacia la ventana, se quedó allí, contemplando el paisaje. La chica se quedó observándole, a pesar de tener mas o menos su edad la chica lo visualizó como a un hombre adulto.
-A ver, según lo que me acabas de explicar.. ¿estamos solos contra el mal?-Preguntó Abi.
-¿Lo dices  por lo de que no hay ángeles?-La chica asintió.
-Nadie ha visto nunca a un ángel, en cambio,La Sombra  siempre esta presente.
-Me parece injusto que no haya nada más que una cúpula que nos proteja de las cosas malas, y que tengais que jugaros la vida ante unos monstruos de origen demoníaco.-Explicó la chica.
-Nadie dijo que fuera fácil .-Respondió Caleb.






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